En 2019, solo el 37% de los españoles había comido alguna vez en un food truck. En 2025 la cifra supera el 60%. En seis años, el hábito ha pasado de rareza de festival a costumbre.
Eso explica que haya entre 1.000 y 2.000 food trucks operativos en España y que el segmento crezca a un ritmo estimado del 15% anual. No hay censo oficial: el sector es demasiado joven y demasiado disperso para tenerlo.
También explica que cada semana alguien decida comprarse una furgoneta. Y que una parte de esos alguien la compre antes de saber qué va a cocinar y dónde va a aparcar. Ese es el error más caro de este negocio, y también el más común.
Lo que un food truck es de verdad
Un food truck es un restaurante sobre ruedas. Con horarios de hostelero, regulación de hostelero y estrés de hostelero.
La única diferencia real frente a un local es que no pagas alquiler fijo. A cambio pagas otras cosas: parking o almacén donde guardar el camión por la noche, combustible, permisos municipales distintos en cada ciudad donde quieras vender, homologación de un vehículo modificado y dependencia absoluta del tiempo que haga.
Si tu motivación es ahorrarte el alquiler de un local, los números te van a decepcionar. Si tu motivación es cocinar y además te gusta la calle, es otra conversación.
El mercado, en cifras
Los datos disponibles del sector en España dibujan un mercado en crecimiento y todavía inmaduro:
- Food trucks operativos: 1.000-2.000, según estimación sectorial.
- Facturación del street food en 2024: 5.865 M€, incluyendo fast food, según DBK Informa.
- Crecimiento anual del segmento específico de food trucks: 15%.
- Alquileres de food trucks para eventos en 2024: más de 5.000.
- Inversión media declarada: 30.000-100.000 €.
Las ciudades universitarias como Salamanca, Granada o Santiago y los destinos turísticos costeros son los mercados donde más crece.
Hay un matiz importante: no existen grandes franquicias de food truck en España, a diferencia de lo que ocurre con lavanderías o perfumerías. Es un mercado de emprendedores individuales. Eso significa menos competencia corporativa y también menos soporte. Todo depende de ti.
Los tres caminos: nuevo, segunda mano o remolque
El vehículo es la decisión que ordena todas las demás. Estos son los rangos reales:
- Vehículo nuevo a medida: 30.000-100.000 €, con 45-90 días de fabricación.
- Vehículo de segunda mano: 15.000-50.000 €.
- Remolque food truck: 10.000-40.000 €, con precios de fabricante desde 9.500 €.
- Adaptación o reforma si compras de segunda mano: 5.000-15.000 €.
Nuevo: personalización total, homologación garantizada, imagen impecable y financiación bancaria más fácil. En la práctica, un camión nuevo terminado rara vez baja de 35.000-40.000 €.
Segunda mano: empiezas antes y pagas menos, pero asumes riesgo de averías mecánicas, posible falta de homologación, adaptación limitada al concepto y costes ocultos de reparación.
Remolque: la opción más económica. Necesitas un vehículo que lo arrastre y pierdes parte del impacto visual, pero funciona.
Dos reglas que no admiten excepción: lleva siempre a un mecánico de confianza a ver cualquier food truck de segunda mano, y verifica la homologación de ITV antes de pagar. Si compras un camión sin homologación vigente y no la pasa, tienes un vehículo que no puedes usar.
La inversión completa, partida a partida
- Vehículo (nuevo, segunda mano o remolque): 10.000-100.000 €.
- Adaptación y reforma si es de segunda mano: 5.000-15.000 €.
- Homologación de la reforma en ITV: 500-2.000 €. Obligatoria antes de operar.
- Equipamiento de cocina (plancha, freidora, frigorífico): 3.000-15.000 €.
- Vinilado y branding: 1.000-5.000 €.
- Permisos y licencias: 1.000-5.000 €.
- Stock inicial, TPV y sistema de cobro: 700-3.000 €.
- Colchón para tres meses: 3.000-6.000 €.
Total con vehículo nuevo: 45.000-150.000 €. Total con segunda mano o remolque: 25.000-80.000 €.
El colchón de tres meses no es opcional. Es la partida que separa a quien aguanta un mes de lluvia de quien no.
Los costes mensuales
- Materia prima: 1.500-4.000 €, equivalente al 30-40% de la facturación.
- Combustible y gas: 200-500 €.
- Cuota de autónomo: 80-300 €.
- Seguro de vehículo y responsabilidad civil: 80-200 €.
- Parking o almacén: 75-300 €.
- Permisos de eventos o de ubicación: 200-1.000 €.
- Envases desechables: 100-300 €.
- Mantenimiento del vehículo: 50-200 €.
Sumando marketing y gestoría, el total sin empleado va de 2.385 € a 7.080 € al mes. Un ayudante a media jornada o jornada completa añade 1.200-1.800 €.
Tres escenarios de rentabilidad
Con un ticket medio de 10 €, un food cost del 35%, 22 días de operación al mes y sin empleado:
Pesimista, 30 servicios al día. Facturación de 6.600 € al mes, 2.310 € de materia prima y 2.500 € de costes fijos. Beneficio neto: 1.790 €. Sobre una inversión de 50.000 €, el retorno llega a los 28 meses.
Realista, 60 servicios al día. Facturación de 13.200 €, 4.620 € de materia prima y 3.000 € de fijos. Beneficio neto: 5.580 €. Retorno en 9 meses.
Optimista, 100 servicios al día. Facturación de 22.000 €, 7.700 € de materia prima y 3.500 € de fijos. Beneficio neto: 10.800 €. Retorno en 4,6 meses.
Ahora la letra pequeña. Sesenta servicios al día es un día decente en una buena ubicación. En un festival puedes hacer 200-300 en una jornada. Pero entre semana, en una zona de oficinas, puedes quedarte en 25-40.
La media anual depende casi por completo de tu mezcla entre eventos y día a día. Por eso el escenario realista no se alcanza con un solo canal.
La cara B
Llueve y se acabó el día
En un restaurante, la lluvia no cambia gran cosa. En un food truck, la facturación puede caer un 70% en un día de lluvia. No hay plan alternativo: la meteorología es un socio silencioso que cobra cuando quiere.
El generador, el evento cancelado y la multa
Sin electricidad no hay plancha, no hay frigorífico y no hay TPV. Un generador averiado a las doce del mediodía es el día perdido entero, así que necesitas un plan B permanente: generador de respaldo o conexión eléctrica del propio evento.
Cuando un evento se cancela, la pérdida es doble: ya habías comprado la materia prima y ya habías rechazado otra fecha.
Y operar sin permiso sale caro. Las sanciones van de 300 € a 6.000 € según el municipio.
El desgaste físico
Dentro del camión se superan los 40 ºC en verano. En invierno pasas frío. Estás de pie entre diez y catorce horas, cargando peso. En eventos de fin de semana, el turno puede ir de las diez de la mañana a medianoche.
Muchos food truckers abandonan en el año uno o dos por burnout, no por falta de ventas. Es un dato incómodo pero es el que explica más cierres.
Las cuatro razones de fracaso
Comprar el camión sin tener claros el concepto y la ubicación. No conocer la regulación del municipio y descubrir después de invertir que no puedes operar donde querías. Una carta demasiado amplia, cuando lo que funciona son cuatro a seis platos impecables. Y subestimar el desgaste físico.
Ninguna de las cuatro tiene que ver con el dinero. Las cuatro se evitan con trabajo previo.
Mi veredicto
El food truck es un buen negocio para quien ama cocinar y además disfruta de la calle. Las dos cosas, no solo una.
El tramo de entrada sensato está entre 25.000 € y 80.000 €, con remolque o segunda mano bien verificada. Por debajo de 20.000 € el proyecto sale cojo. Por encima de 100.000 € estás comprando un restaurante entero sin la estabilidad de un restaurante.
Y lo haría en modo híbrido: eventos y festivales los fines de semana, ubicación fija entre semana. Un solo canal no llena doce meses.
Preguntas frecuentes sobre montar un food truck
¿Cuánto cuesta montar un food truck en España?
Entre 45.000 € y 150.000 € si compras el vehículo nuevo a medida, y entre 25.000 € y 80.000 € si vas a segunda mano o remolque. La inversión media declarada por el sector se sitúa en 30.000-100.000 €, incluyendo equipamiento de cocina, homologación, branding, licencias y colchón de tres meses.
¿Cuánto se gana con un food truck?
Con un ticket medio de 10 €, food cost del 35% y 22 días de operación al mes, el beneficio neto va de 1.790 € en escenario pesimista con 30 servicios diarios a 10.800 € en escenario optimista con 100 servicios. El escenario realista de 60 servicios diarios deja 5.580 € al mes y devuelve una inversión de 50.000 € en unos 9 meses.
¿Es mejor comprar el food truck nuevo o de segunda mano?
Nuevo cuesta 30.000-100.000 € y garantiza homologación, personalización y financiación más fácil, a cambio de 45-90 días de espera. Segunda mano cuesta 15.000-50.000 € más 5.000-15.000 € de adaptación, y asume riesgo mecánico y de homologación. El remolque, desde 9.500 €, es la vía más barata si tienes vehículo tractor.
¿Qué gastos fijos tiene un food truck al mes?
Entre 2.385 € y 7.080 € sin empleado, incluyendo materia prima, combustible y gas, autónomo, seguro, parking o almacén, permisos, envases, mantenimiento, marketing y gestoría. Un ayudante añade entre 1.200 € y 1.800 € mensuales.
¿Cuántos servicios al día hay que hacer para que salga rentable?
Treinta servicios diarios ya dejan beneficio, pero alargan el retorno a 28 meses sobre una inversión de 50.000 €. Sesenta al día es la cifra de un día decente en buena ubicación y es la que sostiene el escenario realista. En festivales se llega a 200-300 en una jornada; entre semana en zona de oficinas, a 25-40.
¿Un food truck sale más barato que un local?
En alquiler sí, porque no lo pagas. Pero aparecen costes que un local no tiene: parking o almacén de 75-300 € al mes, combustible de 200-500 €, permisos municipales de 200-1.000 € y homologación de ITV de 500-2.000 €. Y la facturación puede caer un 70% un día de lluvia, cosa que a un local no le pasa.
El camión no es la primera decisión. Es la última. Antes van el concepto, la zona y el calendario de eventos, y las tres se resuelven sin gastar un euro.
Empieza por decidir qué vas a vender y con qué margen, sigue por los permisos que exige tu municipio y termina por el calendario de eventos y cómo consiguen que te acepten. Si aún dudas del concepto, un pop-up para validar el negocio antes de comprometer capital cuesta una fracción y responde la misma pregunta.
Según tu presupuesto, compara con el resto de opciones del tramo de 50.000 € o del de 80.000 €.



