Domingo por la tarde. Decides "hacer caja" con el armario.
Sacas cuarenta prendas, montas el photocall casero, escribes las descripciones.
Subes todo a Vinted. Te sientes un emprendedor.
Empiezan a llegar mensajes.
"¿Lo dejas en 5?" "¿Y los gastos de envío?" "¿Tienes más fotos de la etiqueta?"
Negocias, empaquetas, vas a Correos.
Un mes después haces números.
Has ganado 60 euros. Y has perdido cuatro domingos.
Tu beneficio por hora daría vergüenza en cualquier hoja de cálculo.
Bienvenido al recommerce. Que es un mercado enorme, real y creciente.
Pero donde está el dinero de verdad no es donde crees.
Vamos al lío.
RESPUESTA RÁPIDA.
El recommerce es el negocio de volver a vender productos usados: ropa, móviles, muebles, lo que sea.
Es un mercadazo: la segunda mano de ropa en Europa ronda los 32.000 millones de dólares y crece cerca de un 10% al año. Vinted cerró 2024 con 813 millones de ingresos y superó los 1.000 millones en 2025.
Pero vender prenda a prenda como particular no es un negocio: es un trabajo mal pagado, y desde 2025 Hacienda ya cruza tus ventas.
El dinero de verdad está en lo de siempre: en ser la plataforma, la logística o la confianza. En cobrar el peaje, no en vender la camiseta.
La segunda mano ya no es de pobres: es un mercadazo
Lo primero, quitémonos el prejuicio de encima.
La segunda mano dejó de ser cosa de necesidad para convertirse en una elección, y en un mercado gigante.
Los números mandan, que aquí el DATO es DIOS.
El mercado europeo de ropa de segunda mano rondaba los 32.000 millones de dólares en 2025 y crece cerca de un 10% cada año.
A nivel global, se espera que supere los 360.000 millones a finales de esta década, creciendo al doble de rápido que la moda normal.
Casi seis de cada diez consumidores compraron ropa usada en el último año. Y son los jóvenes los que tiran del carro: la mayor parte del crecimiento viene de la generación Z y los millennials.
Europa, además, es la región que más segunda mano consume del mundo, más del 60% del mercado global.
Y los nombres que conoces lo confirman.
Vinted cerró 2024 con 813 millones de euros de ingresos, un 36% más que el año anterior, y su jefe anticipó superar los 1.000 millones en 2025.
Wallapop, la española, fue comprada por el gigante surcoreano Naver: pagó 377 millones por el 70% que le faltaba, valorando la empresa en unos 600 millones.
Tatúate esto: cuando un gigante asiático paga cientos de millones por una app de segunda mano, es que ahí hay oro. La pregunta es quién se lo lleva.
Pero vender camiseta a camiseta no es un negocio
Aquí está el malentendido que arruina la ilusión del domingo.
La gente confunde "puedo ganar dinero vendiendo lo que no uso" con "tengo un negocio".
No es lo mismo. Ni de lejos.
Vender de particular es un trabajo manual, lento y pesado.
Fotografías cada prenda. Escribes cada anuncio. Contestas cada regateo. Empaquetas cada pedido. Vas a la oficina de envíos.
Y de cada venta de ocho euros, quita la comisión y el tiempo. Lo que te queda por hora es un sueldo de risa.
Es honesto para vaciar el armario y sacarte un dinerillo. Perfecto.
Pero como "negocio", es comprarte a ti mismo un empleo precario.
No escala. El día que dejas de dedicarle horas, deja de entrar dinero. Eso no es un negocio, es un autoempleo a destajo.
Y ojito, que la segunda mano no es solo ropa. La mayor parte del recommerce son móviles, muebles, electrónica, consolas. Pero la lógica es la misma en todos: vender de uno en uno te come la vida.
Hacienda ya te ve (la sorpresa de la renta)
Y ahora la parte que nadie cuenta en los vídeos de "gana dinero en Vinted". La Cara B fiscal.
Hasta hace poco, la segunda mano entre particulares era tierra de nadie. Se acabó.
Por una norma europea llamada DAC7, las plataformas están obligadas a chivarse a Hacienda.
Los límites son clarísimos. Apúntatelos:
si en un año haces más de 30 ventas, o ingresas más de 2.000 euros, Wallapop, Vinted o eBay le pasan tus datos a la Agencia Tributaria.
Y ya aparece en los datos fiscales de la Renta 2025. Buscas el código VBP0001 y ahí está, mirándote.
¿Significa que pagas por vender tu sofá viejo? No.
Si vendes algo por menos de lo que te costó, no hay ganancia y no tributa.
Pero si lo vendes por más (las zapatillas de edición limitada que compraste por 150 y colocas por 300), eso es una ganancia patrimonial y se declara. Más o menos un 19% de impuestos sobre el beneficio.
Y si vendes mucho y de forma recurrente, Hacienda puede considerar que tienes una actividad económica. Traducción: alta de autónomo. Con todo lo que eso arrastra.
El detalle envenenado: ni Vinted ni Wallapop ofrecen cuentas para profesionales como sí hacen Amazon o eBay. No puedes emitir facturas ni gestionar el negocio en condiciones. Así que el revendedor "profesional" vive en un limbo incómodo.
Dónde está el dinero de verdad: en las palas, no en el oro
Volvamos a la pregunta del principio. Si vender camisetas no es el negocio, ¿dónde está?
En lo mismo de siempre: en la fiebre del oro, el dinero está en las palas.
Fíjate en quién gana de verdad en este mercado.
Vinted y Wallapop no venden ropa. No tienen ni un solo jersey en un almacén.
Cobran una comisión, te venden el envío seguro, te cobran por destacar tu anuncio. Cobran peaje por cada cosa que pasa por su casa.
Por eso Naver no compró Wallapop para vender sofás. La compró para quedarse con el peaje de millones de transacciones.
Y hay una jugada todavía más fina, que está creciendo: las propias marcas revendiendo lo suyo.
Es lo que llaman recomercio de marca o "reventa como servicio".
La marca te recompra tu prenda usada, la limpia, la certifica y la vuelve a vender. Gana dinero con la misma prenda dos, tres veces.
Casi un tercio de quienes compran segunda mano ya lo hacen directamente a una marca, no a otro particular.
¿Por qué funciona? Porque añade lo único que la venta entre desconocidos no tiene: confianza. Saber que es auténtico. Saber que llegará. Saber que si falla, responde alguien.
Lo que esto te enseña a ti
Llegamos al hueso.
El problema de fondo no es "no tengo dónde vender mis cosas". Sitios para vender hay de sobra.
El problema de verdad, el que vale un negocio, es otro: la fricción y la confianza.
El que vende quiere quitarse el trasto de encima sin pelearse con quince regateos.
El que compra quiere que sea de verdad, que llegue y que no le timen.
Quien resuelve eso (la fricción y la confianza) en un hueco concreto, tiene un negocio. Quien solo vende prenda a prenda, tiene un domingo perdido.
Tres caminos realistas, todos partiendo del problema y no del "voy a revender":
Uno. Especialízate y aporta confianza en un nicho. Zapatillas, lujo, vintage, una sola categoría que domines. Autenticar y curar es donde está el margen, porque ahí la gente paga por no equivocarse.
Dos. Ofrece el servicio, no el producto. "Yo te vendo lo que no usas y nos repartimos." Le quitas a otro el marrón de las fotos, los mensajes y los envíos. Le vendes tiempo, no ropa.
Tres. Usa la segunda mano como canal dentro de tu negocio. Un programa de recompra que le devuelve al cliente un vale por su producto viejo. Vuelve a tu tienda, vuelve a comprar, y tú revendes lo recuperado.
No eres Jesucristo: no vas a montar el próximo Vinted desde tu salón.
Pero sí puedes quedarte con un trozo pequeño y rentable si te enamoras del problema (la fricción, la confianza) en lugar de enamorarte de la idea bonita de "vendo lo que no uso".
Preguntas frecuentes
¿Qué es el recommerce exactamente?
Es el comercio de productos de segunda mano: comprar algo usado para volver a venderlo, o vender lo que ya no usas. Incluye ropa (Vinted, Wallapop), pero también móviles, muebles, electrónica y coleccionismo. Es un mercado enorme y creciente, impulsado sobre todo por los más jóvenes.
¿Se puede vivir de vender en Vinted o Wallapop?
Vivir, muy difícil. Sacarte un extra, sí. Vender prenda a prenda es un trabajo manual y lento: fotos, mensajes, regateos y envíos, con comisiones que se comen el margen. Como negocio no escala, porque depende de las horas que le metas. Es más autoempleo precario que empresa.
¿Tengo que pagar impuestos por vender mis cosas usadas?
Si vendes por menos de lo que te costó, no. Pero si ganas dinero con la venta (vendes por más de lo que pagaste), esa ganancia se declara, en torno al 19%. Y desde 2025, si haces más de 30 ventas o ingresas más de 2.000 euros al año, la plataforma informa automáticamente a Hacienda por la norma DAC7.
¿Cuándo me considera Hacienda un vendedor profesional?
Cuando vendes de forma habitual y recurrente como fuente de ingresos, no de forma puntual. En ese caso puede exigirte darte de alta como autónomo y tributar como actividad económica. El problema añadido es que Vinted y Wallapop no ofrecen cuentas para profesionales, así que gestionarlo en regla es incómodo.
¿Dónde está realmente el negocio de la segunda mano?
No en revender de uno en uno, sino en la infraestructura: las plataformas que cobran comisión y envío, la logística, la autenticación y la confianza. Por eso las marcas montan sus propios programas de reventa y ganan dinero con la misma prenda varias veces. El dinero está en cobrar el peaje, no en vender la camiseta.
Para seguir leyendo
· De poseer a acceder: por qué ya no queremos tener cosas, solo usarlas: /blog/de-poseer-a-acceder
· Por qué los marketplaces ganan siempre: el efecto red explicado: /blog/modelo-de-plataforma-efecto-red
· Cómo gana dinero Amazon de verdad (y por qué cobra peaje en vez de vender): /blog/como-gana-dinero-amazon
Una última, y piénsala antes del próximo domingo de fotos:
¿quieres vender segunda mano… o quieres ser el sitio donde otros la venden?
Porque una cosa te quita los domingos, y la otra te los paga.
— Jota
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